sábado, septiembre 06, 2008

Cortar el Centro

El tercer Shogun Iemitsu gustaba de las contiendas de espada. Una vez en que se dispuso ver a algunos de sus mejores espadachines exhibir sus habilidades, advirtio entre el público a un experto jinete llamado Suwa Bankuro, e impulsivamente le pidió participar. Bunkuro respondió diciendo que lo haría complacido si podía contender a caballo, añadiendo que podía derrotar a cualquiera a caballo.
Iemitsu instó gustoso a los espadachines a pelear con Bunkuro en el estilo que él prefería. Resultó que Bunkuro tenía razón en su jactancia. Blandir una espada sobre un caballo cabriolante no era algo a lo que muchos espadachines estuvieran acostumbrados, y Bunkuro derrotó fácilmente a todos los que se atrevieron a enfrentarlo a caballo. Algo exasperado, Iemitsu dijo a Munemori que hiciera la prueba. Aunque espectador en esta ocasión, Munemori obedeció al instante y montó a caballo. Cuando su caballo trotó hasta el de Bunkuro, lo detuvo de súbito y palmeó la nariz del de Bunkuro con su espada de madera. El caballo de Bunkuro se encabritó; y mientras el afamado jinete intentaba recuperar el equilibrio, Munemori lo tiró del caballo.
THE SWORD AND THE MIND
Traducion de Hiroaki Sato 1985
Comentario:
Todos tenemos algo que nos da seguridad, algun terreno en donde nos sentimos agusto, en el caso de Bunkuro el sabía que encima del caballo era invencible por esa razón acepto el reto, Munemori estudio en donde residia el poder de Bunkuro y concluyo que el caballo era su base fuerte, si podría lograr que perdiera el control del mismo seria facil vencerlo, efectivamente al encabrital al caballo Bunkuro perdio el control y fue vencido.
La lección es amplia analizemos a las personas y busquemos su centro, para algunos sera: el puesto laboral, dinero, popularidad, algún lugar o compañia en particular, la lista es amplia pero el fin es el mismo, destruyamos su base y definitivamente caera

1 comentarios:

Pablo Estèvez dijo...

Wow! que maravilla!
Muy chido el post!
un abrazo